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ENTRAÑABLE ACTO DE LA ENTREGA DE LA MEDALLA DE HONOR A DOÑA VICENTA

 

Como estaba previsto, el pasado domingo 9 de Septiembre, y como un acto más de la Tradicional Romería, se realizó la entrega de la segunda medalla de “Hermana Distinguida de la Hermandad”, máximo galardón al que un hermano puede aspirar.

Fue concedida a doña Vicenta López-Menchero Fernández-Aparicio por los hermanos en el Cabildo Ordinario que celebraron el 1 de Septiembre de 2006, en reconocimiento de los más de 50 años que está al servicio de la Virgen de las Cruces como camarera.

Para ello se realizó un sencillo acto después de la Solemne Función Religiosa de la Romería que contó con la presencia de monseñor don Antonio Astillero Bastante, Deán de la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid, don José Díaz del Campo Villanueva, Alcalde de Daimiel y don Ángel Alonso González de la Aleja, presidente de la Hermandad, así como la Junta Directiva, los Hermanos Mayores del año, concejales del Ayuntamiento de Daimiel, como don Leopoldo Sierra Gallardo, y muchos devotos, hermanos y amigos que no quisieron perderse este importante acto.

En primer lugar tomó la palabra el presidente de la Hermandad de Nuestra Señora de las Cruces, Ángel Alonso, quien reconoció la importante figura de doña Vicenta como camarera de la Virgen, persona que indicó “está repleta de valores cristianos y se trata de una pequeña gran mujer”.

Posteriormente fue entregada por el presidente la medalla y la placa que le otorga el titulo de “Camarera perpetua de la Virgen de las Cruces” a favor de sus desvelos e inquietudes a lo largo de su vida entregada a la Patrona de Daimiel.

Tras el, Monseñor Astillero le dedicó unas palabras y le dio entrega de la Bendición Apostólica que el Santo Padre, Benedicto XVI, ha concedido a Doña Vicenta con motivo de tal acontecimiento.

También se le hizo entrega de un ramo de flores de manos de Doña Emilia Díaz de Mera, representante del equipo de camareras de Nuestra Señora de las Cruces, la cual en nombre de todas, y muy emocionada, le dedico unas palabras de agradecimiento por tener la suerte de compartir tantos momentos con ella.

En último lugar pronunció un emotivo discurso Doña Vicenta. En el quiso dar las gracias a tantas personas que han hecho posible que se le concediese tal galardón: a la Hermandad, a la Junta Directiva actual, a su familia y a todas las integrantes del grupo de camareras, a las que les dijo “que un trocito de la medalla es de cada una de ellas”.

Cantando la Salve a la Virgen de las Cruces, se dio por terminado este entrañable acto de entrega de la medalla de Hermana distinguida.                                                                                              

 

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