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¡YA ESTÁ ENTRE NOSOTROS!

 

            A las 9:03 h. era el momento en el que los mozos depositaban en la Cruz de los Pajes las andas donde se encontraba la Sagrada Imagen de la Patrona de Daimiel. A partir de ese instante y durante unos quince minutos, la Virgen de las Cruces desapareció de la vista. Estaba completamente rodeada por una multitud que se acercaba para besarla, tocarla. Muchos con lágrimas en los ojos y otros con la piel de gallina.

            Pero antes de este hecho, a las 6:30 h. se celebraba en el Santuario la Santa Misa en la que participaba un numerosísimo grupo de fieles, que hacían que la ermita quedase pequeña. Y de esa forma pasaba con el autobús que trasladaba a los mozos, lo que produjo que algunos de los veteranos tuviesen que ir a por sus coches particulares para trasladar algunos más.

            Con los primeros rayos de sol, hacia salida la comitiva que acompañaba a la Patrona. Y durante los trece kilómetros, los 16-17 relevos de mozos, la alegría y emoción se palpaban en el ambiente.

            La multitud aclamó a su Virgen de las Cruces a la entrada en el Cristo de la Luz, donde los padres pasionistas la recibían con gran fervor. Además era curioso ver a los novicios observar atónitos lo que estaba ocurriendo en su Convento, de la tranquilidad habitual se había pasado a un alboroto de personas que se acercaban hasta el Cristo.

            Ya por la tarde la procesión de traslado desde el Cristo hasta la parroquia de San Pedro. La Virgen de las Cruces estuvo acompañada por la Banda Municipal de Música, los Hermanos Mayores y muchos daimieleños. Además hay que destacar la participación de los novicios pasionistas y sus profesores.

            A la llegada al pretil de San Pedro, las Cofradías y Hermandades de esta parroquia la recibían con sus estandartes y banderas y le hacía una ofrenda de un centro de flores. Después entraban formados en el templo al son del Himno de la Hermandad entonado por el coro y los aplausos de tantos abarrotaban los bancos de la iglesia. Tras colocar el trono, comenzó la Eucarística de la Bienvenida presidida por don Eulalio Asensio y concelebrada por don Pedro Crespo y don Manuel Jiménez de los Galanes. Don Eulalio insistió en la importancia de dejarse llevar por el Buen Pastor que es Jesucristo, poniendo como ejemplo a la Virgen María.

            Esta jornada tan participativa ha dado el pistoletazo de salida a los actos de la primera de las visitas de la Virgen de las Cruces. El templo de San Pedro estará abierto muchas horas todos los días de la semana, para que todo aquel que lo desee pueda estar un rato con su Madre y rezar a Dios en su compañía.

 

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