"Bienvenido a la Web de Ntra. Sra. de las Cruces "
Inicio
Añadir a favoritos
Como otras Sagradas Imágenes de nuestro país, Nuestra Señora de las Cruces también tiene una historia-leyenda sobre la aparición de la Virgen Maria a un muchachote.

La Historia-Leyenda de la aparición de la Virgen se puede resumir así:

Un mozo muy joven, vecino de Moral de Calatrava, iba camino de un molino harinero a moler trigo mandado por su padre. Al pasar por el lugar donde se encuentra el Santuario, la mula que llevaba tropezó y calló al suelo, rompiéndose las vasijas donde llevaba depositado el trigo y al agua para beber.

Tal fue su angustia que pidió ayuda a la Virgen Maria , la cual se apareció, consolando a la criatura; obro un milagro, que fue el de molerle el trigo y cargárselo en unas nuevas vasijas. La Virgen solo le pidió al mozo que fuese al pueblo más cercano a pedir la construcción en ese lugar de un templo en su honor.

Para ello, el mozo se acercó a Torralba, pero viendo que no le hacían caso se desplazó a Daimiel, pueblo que creyó al muchacho y cumplió con el deseo de la Virgen Maria.

Reproducimos a continuación un documento de las Relaciones Topográficas de 1575 (405) , en el que se comenta la aparición de la Virgen en el lugar en el que hoy se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de las Cruces, de manera mucho más exacta y extensa.

Relación del fundamento de la iglesia de Nuestra Señora de las Cruces , fecho en metro por devoto de u sancta cassa en el año del señor de mil quinientos y sesenta.

Como no salga provecho

jamás de la ociosidad,

estando con libertad

pensando un día;

estando con agonía,

no con falta de tristec;a,

viendo la grande pereza

de los christianos

e mas de los comarcanos

de aquesta iglesia sagrada

ques de las Cruzes nombrada

en Calatrava.

Pensando en como se acaba

a todos la devoción

acordé que era ración

recitar

el fundamento y lugar

de acueste templo sagrado

porque no sea olvidado

de la gente.

Suplícoles umillmente

estén atentos a oir

esto que quiero dezir

e aya atençion

que no contaré fic;ion

ni quento caminadero

sino el caso verdadero

que pasó.

No porque lo vide yo,

que soy de muy poca hedad,

pero porque lo oy contar

a quien lo vió.

A la Virgen que baxó

dende el Cielo a lo obrar

suplico con umilIdad

me dé sentido

para que yo eche en olvido

las cosas más mundanales

e abraçie las celestiales

para escrevir

esto que quiero dezir

en favor y loor suyo;

y con aquesto concluyo.

Laus Deo.

 

¡O quien tuviera milI lenguas

para poder bien dezir .

esto que quiero escrevir

aquí al presente!

¡Quien fuera tan eminente

y de ciencia tan dotado

que fuera digno llamado

de aquesta obra!

¡Quien no tuviera çoçobra

en este mundo infernal

o quien fuera divinal

en este punto!

¡Quien estuviera difunto

de todo mal pensamiento

para llevar buen çimiento

en lo empeçado!

Pero por no ser dotado

de prolixo y muy parlero,

quiero escrevir muy de vero,

aunque con temor.

 

En el año del Señor

de cuatrocientos y milI

a, según oy decir,

çinco y sesenta

si yo no yerro la cuenta

de aquellos que lo contaron,

o escribiéndolo lo herraron

en su memoria.

Fue çierto cosa notoria

e no digna de porfía

que en Calatrava vivía

un buen hombre,

de qual yo no sé el nombre

porque no lo oí dezir.

Pero podrase escrevir

al fin de sto .

Este hombre muy honesto

y de virtudes dotado

quiso Dios averle dado

un noble hijo,

el qual con gran regocijo

y plazer alimentó

hasta que le sucedió

lo que diré.

Este moc;o con gran fee

y zelo de Dios eterno

siempre obedeçió el paterno

mandamiento.

El qual estando contento

en las casas de su padre

aconteçió que su madre

lo invió

a un molino y le dió

trigo para que moliese

y tambien con que bebiese

por el camino.

Pero como el Rey divino

tenga siempre por costumbre

demostrar su clara lumbre

a los que llaman

y a todos los que le aman

con corazón umillado,

quiso el averle dado

este favor

que yendo con gran hervor

a moler por su camino

tropeçara su pollino

e cayó.

El moço como se vió

muchacho y de poca edad

y que no podía cargar

la çivera

desta manera dixera

las rodillas por el suelo:

«¡O, valasme Dios del cielo

este día!

¡Señora Sancta María,

Madre de los pecadores,

no mireis a mis herrores,

ayudadme aquí!

¡O sinventura de mí,

que aquí e de perezer

si no me quereis valer

al presente!

¡O mi Dios onipotente!

¡O Señor angelical!

¡O Madre c;elestial!

¿ Que hazeis?

¿ Como no favorezeis

aqueste triste mezquino

que en aqueste camino

os espera?»

La Virgen como lo oyera

con coraçon humillado

prestamente ovo bajado

desde el çielo,

e con sus pies en el suelo

le empeçara de hablar,

que no quisiese llorar,

mas callase,

y a su casa se tornase

con su çivera cargada

y la botija quebrada

le sanó.

El moço desque la oyó

dixo: «¿Como e de volver?

¿No tengo de ir a moler

lo que llevo?»

La Virgen dixo que luego

se tornase, que ya estaba

molido lo que llevaba

en el costal.

Que fuese luego al Moral,

que era el pueblo de su madre,

y que dixese a su padre

lo presente

porque no estuviese absente

e fuese junto con él

a la villa de Daimiel

a mandar

que quieran edificar

allí un templo sagrado

que de las Cruzes nombrado

siempre sea

y que luego se provea

para ponerlo por obra

y en esto no aya çoçobra

al presente.

El moço dixo umillmente:

«No me creerán lo que digo,

Señora, si no ay testigo

que lo vea».

La Virgen dixo: «Pues sea

que quando vengan a ver

como se a de hazer

hallaran

tres candelas que arderan

en este sitio y lugar

donde se a de edificar».

y luego vió

como desapareçio

la Virgen en aquel punto

y el quedó como difunto espantado

e como que avia soñado

aquesto ques antepuesto.

E no contento con esto diría:

«¡Valama Sancta María

y si esto es verdad!»

y empeço a caminar

por su camino

tornandose del molino

para su casa al Moral

y tentando en su costal

para ver

si podía conozer

que s lo que dentro llevaba y la botija questava

hecha pedaços

tomara luego en los braços

y empeçola de mirar,

mas no le pudo hallar

hendedura.

Mas de que la Virgen pura

le vido como la alçó

y caxco a caxco juntó

dende el suelo

luego. con buen rezelo

lo fué a dezir a su padre

y en viendole la madre luego dixo:

«¿Como te vuelves, hijo?

¿Por ventura es ya molido?»

«Si, madre, y aun reçebido

gran favor,

que la Madre del Señor,

Sagrada Virgen María,

se me a aparecido oy día

e me mandó

que tornase a donde estó,

que ya molido traía.

y aún esta con que bebía

me sanó,

porquel pollino cayó

e no podía yo cargar

y Ella me vino a ayudar

muy de presto».

La madre oyera esto

y empeçara de burlar

y luego fu a descargar

su costal

y ayudandole el çagal

amos juntos lo miraron

en el qual dentro hallaron

la harina.

Luego vino muy aina

su padre que zerca estava

y el caso se le contava

como pasó.

El qual dixo luego: «No

es posible tal favor

que a un hijo de un pecador

le viniese,

pero como quier que fuese

dende lo alto hordenado

fué luego de muy buen grado».

El y su hijo

amos con gran regoçijo

a la villa de Daimiel

a contarlo como a él

le avía pasado.

y juntos de muy buen grado

fueron a Cibdad Real

a tambien lo relatar

en chançilleria.

los quales sin mas porfía.

porque al presente allí estava.

vinieron a Calatrava

para ver

aquesto que podía ser

y en llegando que llegaron

ninguna cosa hallaron

a el presente.

El moc;o dixo umillmente:

«Señores, esto es verdad,

No querais más porfiar

en lo que digo».

Ello dixeron: «Amigo,

tu nos deves de mentir».

y empeçandole a herir

y açotar

lo fueron luego a colgar

allí zerca, a una enzina.

Pero presto y muy aina

se soltó,

que la Virgen que lo vió

desde el çielo estar colgado

prestamente ovo abaxado

a le dezir

que no quisiese gemir,

mas lo hiçiese volver

y tres candelas arder

les mostrase,

y el como no se tardase

dandose poco vagar

los fue presto a aIcançar

y como lo vieron

en la ora le dixeron:

«¿Ques esto? ¿Quien te solto?

El dixo: «Quien me mandó

que lo dixese

y que bolber os hiçiese

para ver una señal

que la Reina çelestial

dexara allí».

Esto tratando entre sí

ordenaron de volver

y sin más de detener

luego llegaron

a donde nada hallaron

mas de lo que antes estaba.

y el moço en esto miraba

las pisadas

questaban bien señaladas

donde la Virgen avía estado

y las candelas a un lado

muy ardiendo.

Toda aquella gente viendo que algo no podían ver

el las enpeço a coger

diciendo ansí:

«¿ Como no vendes aquí

tres candelas donde están?

Pues los ciegos las verán.

y estas pisadas

questán muy bien señaladas

¿porqué no las quereis ver?».

Empíec;an a conozer

al presente

luego todos juntamente

como nuestro Dios sagrado

este milagro avía obrado

en aquel lugar

y començando a gritar

dando mili gracias a Dios

dizen: «Bendito seais vos,

Rey del Cielo.

Pues que tan gran consuelo

a esta tierra a venido,

razón es que sea cumplido

muy de gana».

y do la Reina soberana

avía puesto a sus pies

cubrieron luego al través

en aquel punto

y todo el conçejo junto

de aquella chancilleria

sin tener ya más porfía

encargo,

como el moço mandó

y el les aconsejase,

luego allí se edificase

aquel templo

que fuese a todos exemplo

y no se echase en olvido

y pues que vía resçebido

tal favor

que la Madre del Señor

los viniese a visitar

a su tierra y les mandase

que lo hiçiesen;

los quales como se fuesen

una candela llevaron

y las otras dos dexaron

para él.

y la villa de Daimiel,

porquel termino era suyo

y con aquesto concluyo

por agora,

luego muy presto en buen ora

la iglesia se edificó

y aquesta fama voló

por toda España

hasta dentro a la montaña

que venían todos a ver

aquesto que podía ser.

y en este estado

prestamente fué embiado

el buen cragal a estudiar

para verse de hordenar

de horden sacro,

pues que tan gran milagro

por el nuestro Dios obró,

el qual después fenecrió

sanctamente

en esta casa presente

a donde está sepultado

junto aquel sitio sagrado

a donde estava

la Virgen cuando hablaba

con él en aquel camino.

Plega a nuestro Dios divino

de nos dar

vida para le alabar

por su gran misericordia,

dandonos aquí la gracria

y después eterna gloría.

Laus Deo.

 

Si para lo questá escrito

milI lenguas quise tener

para lo que he de dezir

querría dos milI

para lo poder dezir,

pero con tanta razón

no quiere mi coracron disimular,

y porque pienso no herrar,

mas ser verdad lo que digo,

será mi Dios buen testigo

al presente.

Que nunca yo vide gente

tan ingrata y sin segundo,

ni creo la ay en el mundo.

Si en Calatrava

que la fee se les acaba

según allí me pareze,

pues tan poco en ellos creze

en buen zelo,

que quisiese Dios del cielo

darles un tan gran favor

que con demasiado amor

les inbiase

a su Madre y les mandase

hazer este sancto templo

para que con este enxemplo

sea servido

y están en tan grande olvido

que no digo ir a velar,

pero tampoco a recrar,

ni ay memoria

que la Reina de la Gloria

lo mandase edificar.

¡O Rey alto y singular

que inviais

los favores y los dais

a quien Vos sois muy servido.

aunque sabéis que en olvido

os an de echar!

No quiero más alargar

por ser materia odiosa,

más diré solo una cosa

si ay lugar:

que la casa singular

queal dizen de Guadalupe

y ansimismo otra que supe

en Monserrate

y otra questá en el remate

de CastilIa y Portugal,

todas tres por un igual

y en un son

junto con la de Aragón,

están con gran reverencia

con ser toda una apariencria

de la del Cielo,

pues con quanto mejor zelo

aquí se devía honrar

pues lo vino ella a mostrar

personalmente.

Plega a Dios onipotente

estos yerros perdonar

y después nos colocar

con gran victoria

en la senpiterna gloria

donde siempre le gozemos

no mirando a lo que le emos

ofendido.

Laus Deo.